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Nacho Cuevas

...que nos llevan de excursión.

Ha llegado la primavera y no puedo evitar estos malditos nervios. Es la misma sensación de cuando tienes siete años y te llevan de excursión en el colegio. La noche anterior estás hiperactivo, no puedes parar, no duermes. No puedes estar haciendo siempre la misma cosa. Llamemos "siempre" a cinco minutos de tu vida, seguidos.
Busco la palanca de cambios para reducir la velocidad y no funciona. Hasta que no se me acaba la gasolina no paro, rendido.

1 comentario

Marta -

Adoro esa sensación de movimiento, de no pararse nunca, aprovechar todos los instantes al máximo, no parar, hasta que caemos, como bien dices, rendidos por tanta excitación.